top of page

¿CUÁL ES TU HERIDA EMOCIONAL?

  • actymente
  • 18 may 2024
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 20 may 2024

Las heridas emocionales son experiencias dolorosas que marcan nuestra psique y pueden influir en nuestra conducta, nuestras relaciones y nuestra salud mental. Aunque a veces no son tan visibles como las heridas físicas, su impacto puede ser igual o incluso más profundo. Nacen de las relaciones que tuvimos con nuestras personas referentes en la infancia-adolescencia (padres, hermanos, primeros novi@s, compañeros de clase, profesores, etc). En su momento, no pudimos atender ni sanar estas heridas del alma y ahora, sin darnos cuenta, se siguen manifestando. Tenemos impulsos, reacciones, conductas que no nos gustan, que nos hacen daño a nosotros y a las personas cercanas,  y que aparecen sin que podamos controlar. En esos momentos, los que nos rodean nos suelen decir “no te reconozco cuando actúas o dices eso...” Son señales de que tenemos que iniciar un proceso de reparación.  

Entender los diferentes tipos de heridas emocionales es el primer paso hacia la sanación. A continuación, describo algunas de las más comunes:

1. Rechazo

El rechazo es una de las heridas emocionales más profundas y dolorosas. Puede originarse en la infancia por experiencias de abandono o exclusión. Las personas que han sufrido rechazo suelen tener un miedo intenso a no ser aceptadas y pueden desarrollar una baja autoestima y una tendencia a evitar situaciones sociales para protegerse del dolor de ser rechazadas nuevamente.

2. Abandono

El abandono puede ser físico, como en el caso de un padre que deja el hogar, o emocional, cuando una figura de apego no está disponible emocionalmente. Esta herida puede llevar a una necesidad constante de atención y aprobación, y a temores de estar solo. Las personas con esta herida a menudo buscan relaciones donde puedan sentirse seguros, aunque a veces esto resulta en una dependencia emocional.

3. Traición

La traición implica una ruptura de confianza, como la infidelidad en una relación o la deslealtad de un amigo. Esta herida puede generar desconfianza y dificultad para confiar en los demás en el futuro. Quienes han experimentado traición pueden volverse muy controladores o distantes en sus relaciones, como una forma de protegerse de futuras decepciones.

4. Humillación

La humillación ocurre cuando alguien se siente avergonzado o menospreciado. Puede provenir de críticas constantes, bullying o ser ridiculizado en público. Esta herida puede llevar a una profunda sensación de vergüenza y una necesidad de ocultar partes de uno mismo. Las personas con esta herida a menudo luchan con la autoaceptación y pueden tener una autoestima muy baja.

5. Injusticia

La injusticia se siente cuando una persona percibe que ha sido tratada de manera inequitativa. Esto puede suceder en el hogar, en el trabajo o en la escuela. Las personas que han sufrido injusticia suelen tener altos estándares para sí mismas y para los demás, y pueden luchar con sentimientos de resentimiento y amargura.

6. No-reconocimiento

La persona no ha sido vista, ni reconocida ni valorada. Ha sentido que no importa cuánto se esfuerce que nunca es suficiente. Por ello, suelen tener un alto nivel de autoexigencia, en la búsqueda constante de logros para obtener la valoración y reconocimiento que anhelan.

 

 

Cómo Sanar las Heridas Emocionales


Sanar una herida emocional no es un proceso rápido, pero es posible con tiempo, paciencia y las estrategias adecuadas. Aquí hay algunos pasos que pueden ayudar en el proceso de sanación:

  1. Reconocer y aceptar la herida: El primer paso es admitir que existe una herida. Negarla o minimizarla solo prolonga el sufrimiento.

  2. Expresar las emociones: Hablar sobre lo que te ha pasado y cómo te sientes puede ser liberador. Esto puede hacerse con un terapeuta, un amigo de confianza o a través de la escritura (yo siempre recomiendo "a mano")

  3. Practicar el autocuidado: Dedicar tiempo a actividades que te hagan sentir bien y que fomenten tu bienestar emocional.

  4. Establecer límites saludables:  Aprende a decir no y a protegerte de situaciones y personas que perpetúan el dolor.

  5. Buscar ayuda profesional: Un/a psicólogo/a puede ofrecer herramientas y técnicas específicas para trabajar con tus heridas emocionales y ayudarte a desarrollarte de manera más saludable.


Sanar no significa olvidar el pasado, sino aprender a vivir con él de una manera que no te impida ser feliz y vivir plenamente. Al reconocer y trabajar en tus heridas emocionales, puedes empezar a construir una vida más saludable y satisfactoria. ¿Quieres que te acompañe en este camino? Te espero encantada

 
 
 

Comentarios


bottom of page