top of page

ME AUTOBOICOTEO

  • actymente
  • 1 sept 2024
  • 2 Min. de lectura


A nuestro cerebro no le gustan los cambios, biológicamente prefiere la seguridad de lo conocido, todo le resulta más fácil y cómodo si sabe lo que va a suceder después de cada conducta, decisión, etc. Así, los cambios (voluntarios o no) los interpreta como potenciales amenazas, y pone en marcha los mecanismos de defensa, generándonos dudas, inseguridad, miedo, pensamientos de preocupación, ansiedad… Con ello, nos anticipa si algo va a salir mal, digamos que ya empieza a descontar ese sufrimiento. Y luego resulta que el  ~95% de esos temores no se harán realidad!! Qué desgaste,  verdad?


Para reducir estos boicots, podemos intentar activar nuestro circuito de recompensa e intentar calmar nuestro cerebro poniendo el foco en lo que queremos cambiar y mejorar. De esta forma, incidimos en esa transformación neuronal: cuesta, sí, hay que esforzarse, pero si nos convencemos de que esos cambios no serán perjudiciales, nuestro cerebro segregará dopamina y tendremos la confianza de que lo estamos haciendo bien. Un buen momento para empezar a poner a prueba nuestra plasticidad neuronal es cuando nos equivocamos, cuando cometemos un error o las cosas no salen como queremos. Qué es lo peor que puede pasar? es tan tan horrible? A pesar de la incomodidad, lo desagradable de la situación, si la sostenemos nos daremos cuenta que finalmente reducimos la frustración y aumentamos la seguridad en nosotr@s mism@s.


Ten en cuenta de que nuestro cerebro guarda mucha información que no conocemos, que se almacena de forma subconsciente y que por ello, a veces no entendemos de dónde vienen esos pensamientos que nos boicotean y nos engañan. Pero, quién eres tú? tu mente?

Me encanta este poema de J.R.JIMÉNEZ, y lo quiero compartir contigo:


Yo no soy yo.

Soy este

que va a mi lado sin yo verlo,

que, a veces, voy a ver,

y que, a veces olvido.

El que calla, sereno, cuando hablo,

el que perdona, dulce, cuando odio,

el que pasea por donde no estoy,

el que quedará en pie cuando yo muera.



Conclusión


Tu cerebro sólo intenta hacer su función de protegerte, pero que tú eres quien tiene la capacidad de manejarlo mejor!

 
 
 

Comentarios


bottom of page